¿Sueñan los perros con ovejitas de goma?

Los perros sueñan, está demostrado científicamente. Lo que no sabemos con certeza es el contenido de esos sueños.

 

Cuando tu perro duerme, a veces hace cosas raras: gime, ladra o estira las patas como si estuviera corriendo. El más fantasioso pensará que está siendo poseído por el espíritu de un perro burlón pero lo que le pasa a tu mascota es que está soñando.

Que se sepa, ningún perro ha contado a su dueño lo que ha soñado durante la siesta, ni hay constancia de que Freud elaborara teorías sobre el significado de los sueños caninos. Pero sí hay estudios que demuestran que ellos también sueñan.

Dormir no es sinónimo de soñar. El sueño es sólo una parte.

Allá por los años 50 se descubrió la existencia de la fase de sueño REM. Es ese momento en el que se agitan los ojos bajo los párpados cerrados (REM son las siglas de "movimiento ocular rápido", en inglés). Y es ahí cuando soñamos.

Este descubrimiento se extendió también a todos los mamíferos. Incluso hay un ranking. El animal más REM de todos es, atención, el ornitorrinco. ¿Soñará con tener algún día un nombre más fácil de pronunciar?

(Ya en 1.860 un informe decía que los ornitorrincos realizaban movimientos natatorios con sus patas delanteras mientras dormían).

Los perros piensan y tienen memoria, y ésta necesita períodos para reorganizarse. Esto es lo que ocurre durante el sueño. Soñar es una manera de procesar lo que se aprende. Por eso se deduce que los perros sueñan con actividades que le son comunes. Así que si tu perro ladra o gruñe mientras duerme, puede que esté soñando que se encuentra con otro perro que no le cae bien o con un perro que le gusta pero no le hace caso.

Se dice que los perros duermen en periodos cortos de no más de veinte minutos. Y que esto se debe a que conservan comportamientos de su ancestro el lobo que, como buen cazador y defensor, necesita estar continuamente alerta. A mi perra le quedan pocos restos de loba porque hay días en los que sólo abre los ojos para masticar. Debe ser que sabe que en casa yo soy más guardiana que ella.

Soñar puede hacerle feliz, sobre todo si sueña que corre por el campo persiguiendo una galleta gigante y sabrosa. Pero pensemos que también puede sufrir una horrible pesadilla. Por ejemplo: que tiene hambre y su cuenco está vacío. Crucemos los dedos y que eso no ocurra.

Cuando yo era pequeña y tenía una pesadilla mi padre se sentaba en mi cama y decía que entraría en mi sueño para repartir guantazos a todos los malos. No recuerdo sueños más plácidos que los que venían a continuación. Siguiendo su ejemplo, cuando mi perra tiene un mal sueño la abrazo, le digo que todo está bien y amenazo a los villanos de su pesadilla. Y por su siguiente ronquido, sé que ha funcionado.

Si un día tu perro te cuenta un sueño bonito, no lo cuentes no vaya a ser que no se cumpla.

 

 

 
 

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