Viaja con mascota si quiere gozar

Viajar con mascota es una aventura con obstáculos que se pueden sortear.

 

Todas las decisiones tienen inconvenientes. Cuando te planteas adoptar una mascota, uno de los primeros problemas que te viene a la cabeza es qué hacer cuando tengas que viajar, ¿tendrás siempre un amigo o familiar generoso y sin alergias que te la cuide?

Lo normal es que más de una vez tengas que renunciar a un viaje pero la tendencia, por suerte, es que cada vez es más fácil irte a donde quieras con tu mascota. Queda mucho pero esa tendencia existe.

Incluso hay ejemplos de lo más exóticos: un restaurante de lujo en París ha decidido permitir la entrada a los perros pero prohibírsela a los banqueros. El dueño dice que pidió un crédito a un banco y le trataron "como a un perro". Ojo por ojo, colmillo por colmillo. Y un hotel que no se ha querido identificar, colocó un cartel en su recepción donde explicaba por qué eran mejor bienvenidos los perros que los humanos. Por lo que se ve, las personas tienen más capacidad que las mascotas para ensuciar y destrozar habitaciones ajenas.

Pero vayamos al grano. Lo primero para viajar con tu mascota: los papeles en regla. Ningún guardia civil te pedirá la cartilla de vacunaciones si vas en coche pero sí te lo exigirán en cualquier otro medio de transporte: avión, tren, bus, barco o ultraligero.

Por supuesto, infórmate antes de viajar, sobre todo si sales fuera del país porque la legislación puede variar y algunas compañías no permiten animales o sólo un número limitado. Y otras pueden obligarte a llevarlo en la bodega o el maletero. Pocos animales acostumbrados a la comodidad de un hogar llevan bien lo de estar encerrados durante horas en un compartimento oscuro, poco ventilado, rodeados de maletas y con la única compañía del estruendo de un motor gigante. Recuerda siempre que él no te lo haría a ti.

Sigue habiendo inconvenientes pero cada vez hay más alojamientos que reciben con gusto a tu mascota, redes de metro como las de Madrid o Barcelona que permiten animales (con algunas restricciones), restaurantes que no ponen mala cara cuando te ven llegar con tu perro, etc. Son sólo brotes verdes pero quién sabe, lo mismo en unos años el único problema para viajar con tu animal será ponerte de acuerdo con él sobre adónde ir: tú querrás playa y él casa rural en la montaña.

En muchos casos necesitarás un transportín, a ser posible del tamaño adecuado. La idea es que el animal vaya cómodo, no embutido, aunque sea un perro salchicha (perdón por el chiste).

Viajar con tu animal es una responsabilidad pero piensa que así te ahorrarás a la vuelta tener que enseñarle todas las fotos que te hiciste sin él.

 

 

 
 

Todo para tu mascota

  • PetsLoverIn S.L.
  • Copyright 2018