El peligro del chocolate para los perros

El peligro que conlleva para un perro comer chocolate no es una leyenda urbana.

 

Aunque está muy extendida la idea de que es peligroso el chocolate para un perro, es inevitable que haya dudas sobre si se trata de una leyenda urbana o de algo demostrado científicamente. Sabiendo esto también es inimaginable que alguien sea capaz de prepararle alegremente un delicioso pastel de chocolate a su perro en su cumpleaños, pero la realidad nos dice que en las casas suele haber chocolate y que los accidentes ocurren, por eso está bien conocer cuál es el verdadero peligro de este alimento para nuestro mejor amigo.

Según estudios realizados, el auténtico peligro del chocolate está en una molécula que se encuentra en el cacao: la teobromina. Es el equivalente a la cafeína del café y resulta tóxica para el perro. Dependiendo de la cantidad, puede ser incluso mortal.

Esta sustancia también sería tóxica para las personas si no fuéramos capaces de metabolizarla rápidamente. Ése es el problema: el organismo canino no destruye la teobromina a la suficiente velocidad.

El nivel de peligro depende de dos factores: el tamaño del perro y la pureza del chocolate.

Para hacerse una idea: un cachorro de menos de un kilo tendrá problemas con una pequeña cantidad de chocolate blanco, el menos puro de los chocolates. Un perro de 11-12 kilos sufrirá taquicardias con sólo 300 gramos de chocolate oscuro de baja pureza. A ese mismo perro, sólo 250 gramos de un chocolate más puro podría matarlo.

Por tanto, el peligro del chocolate aumenta con la pureza del cacao y para evitar riesgos lo ideal es no ofrecerlo nunca al perro. Aunque te parezca imposible que alguien pueda ser feliz sin comer chocolate piensa que si él no lo ha probado nunca, jamás sabrá lo que se pierde.

Pero si lo ingiere accidentalmente, lo primero es advertirlo. La principal señal de intoxicación por chocolate son los vómitos y las diarreas. También conviene aprender a tomarle el pulso porque cuanto mayor es la intoxicación por cacao más le aumentarán los latidos del corazón. Los temblores son otro posible síntoma.

No existe antídoto para la teobromina por lo que la única opción pasa por provocarle el vómito al perro. Hay mucha literatura en internet sobre cómo provocarle el vómito pero al ser una cuestión tan delicada, lo mejor es acudir al veterinario. Él decidirá si es suficiente el vómito o si necesita un lavado gástrico.

Es difícil aceptar que algo tan rico y estimulante para nosotros resulte fatal para nuestro mejor amigo. Hay quien opina que todo esto es una exageración, incluso son capaces de compartir un helado de chocolate con su mascota. Yo soy de las que no les gusta el riesgo innecesario, mucho menos si afecta a la salud de un animal. Así que en mi casa, nada de chocolate. Con el tiempo, mi perra y mi línea lo agradecerán.

 
 

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